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¿Recuerdas
aquella tarde?
Sol y nubes jugueteaban
Y entre caricias sublimes
Nos fuimos entregando el alma.
En algarabía vespertina
Los pajarillos trinaban
Y parvadas juguetonas
Volaban frente a mi ventana.
Fue en esa tarde de otoño
Cuando escuché de tus labios
Que eras mío íntegramente
Y te envolví con mis brazos.
El cielo mudo testigo
Nos sonrió desde el ocaso
Y fue encendiendo sus rayos
Para fundir nuestro abrazo.
Juntos nos halló la noche
Se prendieron las luciérnagas
Y el reflejo de la luna
Se hizo cómplice nuestra.
M.
Luna
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